
| Padres buenos hay muchos; buenos padres, hay pocos. No es difícil ser un padre bueno, en cambio, no hay nada más difícil que ser un buen padre.- Un corazón blando basta para ser un padre bueno pero la voluntad más firme y la cabeza más clara son todavía poco para hacer un buen padre.- El buen padre dice sí cuando es sí y no cuando es no... El padre bueno sólo sabe decir sí... El padre bueno hace de su niño un pequeño Dios que acaba en un pequeño demonio... El buen padre no hace ídolos... vive la presencia del único Dios.- El padre bueno encoge la imaginación del hijo con juguetes del bazar el buen padre echa a volar la fantasía del hijo dejándole crear un aeroplano con dos maderas viejas... El padre bueno amanteca la voluntad del hijo ahorrándole esfuerzos y responsabilidades... el buen padre templa el carácter de su hijo llevándolo por el camino del trabajo y del esfuerzo.- Y así, el padre bueno llega a viejo decepcionado y tardíamente arrepentido... mientras que el buen padre crece en años respetado,querido, y es, a la larga, comprendido.- |
Pd: Espero que aquellos padres que lean ésto, sepan reconocer cual de los dos tipos de padres son; y si acaso se caracterizan por ser un Padre Bueno, se esfuercen por cambiarlos para ser una "BUEN PADRE". Un Beso
1 comentario:
escribo a tu blog no con palabras mias, pero estas abarcan todo lo que siento espero que te guste..
tu amigo abel
Yo he sido un hombre afortunado.
Conocer la fraternidad de
nuestros hermanos es una
Maravillosa acción de la vida.
Conocer el amor de los que
amamos es el fuego que alimenta
la vida. Pero sentir el cariño de los
que no conocemos, de los
desconocidos que están velando
nuestro sueño y nuestra soledad,
nuestros peligros o nuestros
desfallecimientos, es una
sensación aún más grande y más
bella porque extiende nuestro ser
y abarca todas las vidas.
Autor: Pablo Neruda.
Libro: “En el corazón de un poeta.
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