
Realmente, no se cómo puedo ayudar tan fácil a otras personas, y no puedo ayudarme a mi misma...
No se como aún resisto tantas tormentas y huracanes que golpean con toda su furia mi alma, no se cómo aun mantengo la esperanza viva dentro de mi, si ya todo en mi se está muriendo.
El dolor que siento es tan inmenso como el mar y el cielo unidos, ya no tengo remedio, todo ya colapsa; realmente preferiría morir antes que seguir sintiendo esto que se enraizó en mi corazón... que crece y se abre paso destruyendo todo dentro de mi... sería conseguir sosiego a mi cuerpo ya cansado y a mi espíritu que se empeña en abandonar este hogar que se derrumba de pena y desilusión por no importarle a quien se lo ha entregado todo. El tiempo se me acaba y nadie hace nada por intentar detener un viaje que no tiene retorno, si no que, al contrario, me arrojan a él... ya estoy cansada.
Doy gritos de auxilio y nadie responde, tú no respondes... ni un abrazo que retenga mi alma y le de paz... Ya no va quedando nada...
Hay tempestades en mi mar, y mi cielo se cubre de nubes negras, que no dejan brillar a mis estrellas. Sólo traen oscuridad a mis ojos que ya pronto se cerrarán, todo se silencia...
Gracias a ti por lo que siento... ya no soy lo que antes fui... me haz cambiado... soy sólo una sombra, y que pasa inadvertida por tu vereda, la que pisas sin importarte nada...
No se como aún resisto tantas tormentas y huracanes que golpean con toda su furia mi alma, no se cómo aun mantengo la esperanza viva dentro de mi, si ya todo en mi se está muriendo.
El dolor que siento es tan inmenso como el mar y el cielo unidos, ya no tengo remedio, todo ya colapsa; realmente preferiría morir antes que seguir sintiendo esto que se enraizó en mi corazón... que crece y se abre paso destruyendo todo dentro de mi... sería conseguir sosiego a mi cuerpo ya cansado y a mi espíritu que se empeña en abandonar este hogar que se derrumba de pena y desilusión por no importarle a quien se lo ha entregado todo. El tiempo se me acaba y nadie hace nada por intentar detener un viaje que no tiene retorno, si no que, al contrario, me arrojan a él... ya estoy cansada.
Doy gritos de auxilio y nadie responde, tú no respondes... ni un abrazo que retenga mi alma y le de paz... Ya no va quedando nada...
Hay tempestades en mi mar, y mi cielo se cubre de nubes negras, que no dejan brillar a mis estrellas. Sólo traen oscuridad a mis ojos que ya pronto se cerrarán, todo se silencia...
Gracias a ti por lo que siento... ya no soy lo que antes fui... me haz cambiado... soy sólo una sombra, y que pasa inadvertida por tu vereda, la que pisas sin importarte nada...
(Autor: Ruth Cárdenas)
1 comentario:
Uuuuufff, ke onda?
Publicar un comentario